martes, 14 de agosto de 2012

Algunas anotaciones paranoicas sobre "La subasta del lote 49", de Thomas Pynchon.



Por fin me animé. Había postergado nuestro encuentro demasiado tiempo. Decidí que temerle solo contribuía a prolongar mi ignorancia. Después de varios intentos fallidos por superar la primera página con una idea concreta de lo que estaba pasando, decidí probar el método alternativo: solo leer, hacerlo por placer, disfrutar y dejarme llevar. Fue así como pasé a la segunda página y entonces la locura se desató. Y la locura duró mientras ese libro estuvo abierto. 

Honestamente, creo que esta reseña no tiene sentido. Para ser brutalmente franco y realista, dudo que cualquier reseña sobre el libro en cuestión tenga sentido. ¿Para qué escribirla entonces? Para quitarme esta fantasía de encima, obviamente. El Dr. Hilarius me sermonearía por esta blasfemia, nicht wahr?: 

¡No lo haga y trátela con amor! [...] ¿Qué otra cosa le queda? Sujétela bien por su minúsculo tentáculo, no permita que los freudianos se la arrebaten con zalamerías ni que los farmacéuticos se la eliminen a fuerza de pócimas. Sea cual fuere, cuídela con cariño, porque si la perdiese, por ese pequeño detalle sería usted como los demás. Y empezaría a dejar de existir. 
—Thomas Pynchon, LSDL49

Así es como el psicoanalista Hilarius un ex-nazi, ahora freudiano ortodoxo, motivado por la culpa le responde a la protagonista (Edipa Maas) cuando esta acude a él con la esperanza de que le confirme que todo lo que está viviendo no es más que una fantasía, un delirio paranoico atribuible a sus más profundas carencias y traumas infantiles. Como Edipa, el lector de LSDL49 se ve imbuido en una vorágine de acontecimientos y encuentros completamente descabellados que parecen salidos de un viaje con LSD-25 (el alucinógeno es mencionado en la novela). Esa es la analogía más perfecta que se me ocurre: LSDL49 como un viaje con LSD (la coincidencia de las siglas obedece a la traducción y no es más que incidental).

Repetiré algo que ya han dicho muchos porque no deja de ser cierto: LSDL49 es un libro enorme (y ya sabemos que, cuando se habla de libros, la enormidad no es directamente proporcional al número de páginas). Filtros de cigarrillo hechos con huesos humanos, psiquiatras nazis que provocan enfermedades mentales de manera experimental, una banda que quiere imitar y superar a los Beatles, grandes y decisivas batallas no registradas por la historia, un recorrido por la bahía de San Francisco en los 60's, una extraña compañía aeroespacial y una no menos extraña sociedad secreta infiltrada en el servicio de correos desde el siglo XV... Y paranoia, mucha paranoia. Todo eso y más en menos de 200 páginas.

   




Lo mejor de todo es que nunca sabemos cuál es la realidad de todo esto. ¿Se trata de una auténtica conspiración? ¿O quizás la última broma de Inverarity (el amante muerto de Edipa, quien la ha nombrado albacea de su herencia)? ¿Es posible que todo se desate porque Edipa comsumió LSD sin saberlo? (esto se me acaba de ocurrir releyendo las primeras palabras de la novela) ¿O es todo pura y simple paranoia? Lo cierto es que, pese a que la mitad del tiempo no sabemos qué rayos está ocurriendo, la narración es tremendamente adictiva. Pynchon se encarga de meternos en la piel de Edipa, convirtiéndonos en los investigadores de su intrincadísima y alucinante trama. Al final, el lector comprometido y valiente recibirá una recompensa por todo su esfuerzo; no logrará dilucidar el misterio lamento decepcionarlos, pero habrá sido iniciado en lo que uno de mis amigos llama la "Frecuencia Pynchon", y una vez dentro de ella, no querrá (y no podrá) salir.



P.D.: Para quienes se animen a emprender este viaje, sepan que sintonizar la Frecuencia Pynchon conlleva tantos placeres como peligros. Para no perderse, se han confeccionado numerosas guías. He encontrado esta muy útil por tener anotaciones para las referencias de cada página:
P.P.D.: Esta reseña fue escrita con tres discos de Bob Dylan como música de fondo. Creo que también sería un excelente soundtrack para acompañar la lectura de LSDL49. 

P.P.P.D.: REINE EL SILENCIOSO TRISTERO OTRO SIGLO.





"WHY SHOULD THINGS BE EASY TO UNDERSTAND?"

                                                                                          —Thomas Pynchon


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